A veces, los mejores lugares de un viaje son aquellos que descubres casi por casualidad. Eso fue precisamente lo que nos ocurrió con Molveno y los Dolomitas de Brenta, una auténtica joya natural a solo 40km de Trento que acabó convirtiéndose en una de las sorpresas de nuestra ruta.
Debido al mal tiempo, tuvimos que reorganizar nuestros planes y renunciar a visitar algunos de los lugares que más ilusión nos hacían, como el Val di Funes y Seceda. Sin embargo, decidimos darle una oportunidad a esta zona del Trentino y no pudimos quedar más contentos con el cambio. El precioso lago de aguas turquesas, las montañas que lo rodean y los paisajes alpinos nos conquistaron desde el primer momento.
Sigue leyendo y descubre nuestras recomendaciones sobre qué hacer, dónde comer y cómo llegar a esta auténtica maravilla del norte italiano.

¿Qué hacer en Molveno y los Dolomitas de Brenta?
1. Bañarte, navegar o hacer una ruta por el Lago de Molveno
El gran protagonista de esta zona es, sin duda, el lago de Molveno. Sus aguas cristalinas, de tonos turquesas y azulados, contrastan con el verde de los bosques y las imponentes cumbres de los Dolomitas de Brenta. Durante los meses de verano puedes darte un baño, descansar en sus playas o disfrutar de todo tipo de actividades acuáticas. También merece la pena recorrer parte del sendero que bordea el lago, una opción ideal para contemplar el paisaje desde diferentes perspectivas.
2. Conocer el pintoresco pueblo de Molveno
Sus calles, sus casas alpinas y sus pequeñas plazas conservan el encanto de las localidades de montaña del Trentino. Puedes recorrer el centro, acercarte a la iglesia de San Carlos Borromeo y disfrutar de las vistas del entorno desde algún punto elevado.

3. Subir en el teleférico hasta Pradel y admirar las vistas
Una de las mejores formas de contemplar el lago y las montañas desde las alturas es subir en el teleférico panorámico que conecta Molveno con la meseta de Pradel, situada a unos 1.350-1.400 metros de altitud. El trayecto dura apenas unos minutos y, al llegar arriba, encontrarás unas vistas magníficas del lago y de las cumbres de los Dolomitas de Brenta. Además, Pradel es el punto de partida de diferentes rutas de senderismo, por lo que puedes aprovechar la subida para pasar varias horas en la montaña.
4. Hacer la ruta hasta el Refugio Croz dell’Altissimo y alucinar con los Dolomitas de Brenta
Una de las rutas más interesantes de la zona es la que lleva hasta el Refugio Croz dell’Altissimo. Desde Pradel, el sendero señalizado SAT 340 conduce al refugio en aproximadamente una hora y media, aunque el tiempo puede variar según el ritmo y las condiciones del camino. Durante el recorrido atravesarás paisajes de montaña, bosques y senderos expuestos desde los que podrás admirar las impresionantes paredes rocosas de los Dolomitas de Brenta.

¿Cómo llegar a Molveno?
La mejor forma de llegar a esta zona es en coche desde Trento. El trayecto suele durar alrededor de una hora, dependiendo del tráfico y de la ruta elegida, y te da total libertad por la zona o parar en algún pueblo intermedio como el encantador Andalo. Para aparcar, puedes consultar las opciones disponibles y reservar tu plaza en: https://www.parkmolveno.it/
¿Dónde comer en Molveno?
Si quieres hacer una parada para comer durante tu excursión, te recomendamos el Ristorante-Pizzeria Del Brenta. Se encuentra en la zona de Pradel, junto a la llegada del teleférico, y es una buena elección para probar platos típicos del Trentino o disfrutar de una pizza con vistas al lago y a las montañas.
Conclusiones
Pese a que acabamos descubriendo Molveno y los Dolomitas de Brenta casi por accidente, esta zona terminó convirtiéndose en una de las sorpresas más agradables de nuestro viaje por Italia, Austria y Eslovenia. Aunque nos dio pena tener que descartar Val di Funes y Seceda por el mal clima, el paisaje de Molveno nos compensó con creces, y solo podemos recomendaros que dediquéis un día a visitar esta zona si estáis organizando una ruta por el Trentino o los Dolomitas.
¿Quieres conocer la siguiente parada de nuestra ruta? No te pierdas el post sobre Padua.
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