Los Dolomitas están llenos de lugares que parecen sacados de una postal, y San Cándido y el Lago di Braies son, sin duda, dos de ellos. El primero nos enamoró por su bonito centro histórico y su ambiente alpino, mientras que el segundo nos dejó sin palabras con sus aguas de color turquesa y las imponentes montañas que lo rodean. Incluso el trayecto en coche hasta ambos nos permitió disfrutar de algunos de los paisajes más espectaculares que nos hemos encontrado en Europa, con carreteras panorámicas, valles verdes y montañas que te acompañan durante buena parte del recorrido.

¿Qué hacer en San Cándido y el Lago di Braies?
1. Pasear por el pintoresco centro de San Cándido
San Cándido, conocido en alemán como Innichen, es un pequeño pueblo del Tirol del Sur que destaca por su arquitectura tradicional y su entorno montañoso. Merece la pena recorrer tranquilamente sus calles y acercarse a la Abadía de Innichen, cuyos orígenes se remontan al siglo VIII, y a la Iglesia de San Miguel, con un precioso interior de estilo barroco.

2. Hacer la ruta circular alrededor del Lago di Braies y maravillarte con el paisaje
Si hay un lugar que no puede faltar en tu ruta, es el Lago di Braies, también conocido como Pragser Wildsee. Sus aguas de color esmeralda y turquesa, rodeadas de bosques y montañas, forman uno de los paisajes más emblemáticos de los Dolomitas. Una de las mejores formas de disfrutarlo es recorrer el sendero circular que bordea el lago, de aproximadamente 3,5 kilómetros. El paseo suele llevar entre una hora y media y dos horas, dependiendo de las paradas que hagas para fotografiar el impresionante paisaje.

3. Disfrutar del camino, porque las carreteras de esta zona de Italia te dejan sin palabras
Una de las cosas que más disfrutamos de esta excursión fue el propio recorrido en coche. Los paisajes de los Dolomitas parecen cambiar a cada curva, con praderas verdes, pequeños pueblos alpinos, bosques y enormes paredes rocosas que aparecen entre las montañas. Si, como nosotros, llegas desde Lienz, en Austria, el trayecto es especialmente bonito y te permite descubrir parte del Tirol Oriental y del Tirol del Sur.
4. Realizar una parada en Dobbiaco
Situado a poca distancia de San Cándido, Dobbiaco (o Toblach, en alemán) es otra localidad que merece la pena conocer si dispones de tiempo. Puedes dar un paseo por su coqueto centro y, si te apetece seguir disfrutando de la naturaleza, acercarte al Lago di Dobbiaco, un precioso lago alpino rodeado de bosques y montañas.

¿Cómo llegar a San Cándido y el Lago di Braies? ¿Y dónde aparcar?
La forma más cómoda de llegar a San Cándido y el Lago di Braies es en coche, tanto por la flexibilidad horaria como por la duración del trayecto. Desde Bolzano, el recorrido hasta San Cándido suele durar alrededor de dos horas; mientras que desde Lienz, la ruta que elegimos nosotros, se tarda aproximadamente una hora.
Una vez en San Cándido, lo mejor es buscar alguno de los aparcamientos disponibles en el pueblo y tener un poco de paciencia, especialmente en temporada alta.
En el Lago di Braies, por su parte, también encontrarás varias zonas de estacionamiento habilitadas, pero es importante planificar esta parte de la excursión con antelación. Entre el 1 de julio y el 15 de septiembre, el acceso en coche al valle suele estar sujeto a restricciones entre las 9:00 y las 16:00, por lo que es necesario disponer de una reserva de aparcamiento o de un permiso válido. Puedes reservar el tuyo en la web https://www.pragsparking.com/en. El precio de un día de parking es de 40 € e incluye una plaza reservada en el aparcamiento P4, a unos 100 metros del lago, y un vale de 16 € para consumir en los establecimientos del propio lago.
¿Dónde comer en San Cándido y el Lago di Braies?
En San Cándido, te recomendamos el Restaurante Da Marco, en pleno centro histórico, y la Cafetería Vis à Vis. En el Lago di Braies, una alternativa práctica es el Emma’s Bistro, situado junto al lago y donde podrás utilizar el vale de 16€ incluido en el billete de parking.
Conclusiones
El encanto alpino de San Cándido y el espectacular paisaje del Lago di Braies forman una combinación perfecta para una excursión de un día durante tu recorrido por los Dolomitas. Podrás descubrir iglesias históricas, recorrer la orilla de uno de los lagos más impresionantes de Italia y disfrutar de unas carreteras panorámicas que te dejarán boquiabierto.
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